Usabilidad, ¿enemiga del diseño?

19 noviembre, 2010

La respuesta ante una pregunta así es rotundamente NO, aunque podría parecer lo contrario. Un buen diseño no solamente es aquel que “entra bien” por los ojos, el que te sorprende por diferente, el que es “extraño” y poco visto, el “moderno”,… básicamente un buen diseño es el que funciona y el que cumple con los objetivos por los que fue planteado.

Por lo tanto, en muchas ocasiones, la “originalidad” parece que puede verse coartada por la usabilidad y funcionalidad,… pero si pensamos esto, otra vez nos equivocaremos, ya que el diseño debe recoger las bases de la usabilidad y ponerlas a su favor, para que el resultado sea original a la vez que usable y funcional.

En cuanto a la usabilidad, y centrándonos en las páginas web, hay que saber cómo realmente usamos la web; sobretodo nos debemos fijar en cómo la usan personas que no están vinculadas directamente en su realización y que no pertenecen al “mundillo”.

Cuando diseñamos una web tendemos a pensar que cada una de las páginas será analizada y estudiada minuciosamente, que los textos que hemos elaborado serán leídos y entendidos de la forma que nosotros hemos planeado y que antes de hacer clic a un link, el usuario ha valorado todas las posibilidades. Pues no es así; en realidad y simplificando, los usuarios lo que hacen al entrar en una página web és “ojearla”, leer por encima los textos que le resulten más llamativos y clicar en el primer link que le resulte interesante o se parezca , vagamente, a lo que está buscando.

Por estos motivos hay tres factores básicos que deberían tenerse en cuenta al diseñar una web:

1.- No leemos las páginas, las ojeamos.
Básicamente, buscamos palabras o frases que  capten la atención de nuestra vista.
La excepción podría estar en páginas que contiene noticias o descripciones de productos ya que entonces la atención es mayor; pero aún así, si el contenido es un poco extenso, lo más probable es que se imprima (ya que es más fácil y rápido leer del papel que de la pantalla).

2.-
No tomamos decisiones óptimas.
Podríamos pensar que el usuario ante una página, considera las opciones y escoge la mejor, pero como ya hemos dicho que no es así. El usuario se queda con la primera opción más razonable: tan pronto como encontramos un vínculo que parece que puede llevarnos a lo que buscamos, clicamos en él, aunque no hayamos analizado el resto de vínculos de la misma página.

Esto es debido a:
A) Normalmente vamos con prisa.
B) Las consecuencias de una elección errónea no son importantes y siempre puedes volver atrás.
C) Adivinar es más divertido.

Todo esto no quiere decir que los usuarios nunca sospesen las posibilidades; dependerá en gran medida de lo presionados que se sientan por el factor tiempo y de la confianza que tengan en el sitio web.

3.- No averiguamos el funcionamiento de la página.
Nos guiamos por el “ensayo y error”. Normalmente los usuarios no se paran a analizar el mecanismo de navegación y el concepto de la web, simplemente navegan y van construyéndose sus propias instrucciones y formas de navegar.

Una vez vistos y conocidos estos tres factores fundamentales de la usabilidad ya estaríamos preparados para empezar a adentrarnos en el interesante tema de la usabilidad aplicada a la página web.

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